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miércoles, 23 de marzo de 2022

Urpi Barco en el Jorge Eliécer Gaitán

 

El Teatro Jorge Eliécer Gaitán presenta a Urpi Barco. La talentosa cantante y compositora bogotana, estará en vivo el próximo viernes 1 de abril en la Sala Gaitán a las 7:00 p.m.

Urpi es maestra en Artes musicales de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, con máster en interpretación en Jazz y música moderna del Conservatorio el Liceu de Barcelona (España). En 2018 fue la ganadora de la beca “Residencias Musicales” (Instituto Distrital de las Artes, Idartes) con su proyecto “La voz como instrumento musical, improvisación y exploración sonora” para realizar la preparación vocal y musical de su tercer trabajo discográfico como solista en la
ciudad de New York. Allí tuvo la oportunidad de recibir clases con las maestras Sofia Rei, Barbara Maier, Sofia Ribeiro, y de participar en el retiro de improvisación vocal “Mc Ferrin Circlesongs” bajo la tutoría de los más destacados maestros de improvisación a nivel internacional entre ellos el reconocido músico Bobby McFerrin.

Con más de 20 años de experiencia en el escenario, cuenta con tres producciones musicales como solista: “Sueños” (2012) disco ganador del premio Peña de Mujeres Vol 6 de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, “Retrato” (2016), Manglares (2020) premiado por Ibermúsicas y más de siete producciones con diferentes agrupaciones colombianas como el dueto Urpi Barco y Lucho Hermida (2019), Eirrükü Ensamble (2018), Eyelé (2011), Comadre Araña (2007), y las producciones musicales para niñas y niños de Teatro Comunidad, entre otros proyectos.

Ha realizado numerosas colaboraciones para diferentes agrupaciones musicales y ha compartido escenario y discos con Rosa Passos (Brasil), Marta Gómez y Claudia Gómez (Colombia), Sofía Ribeiro (Portugal), Georgina Hassan (Argentina), entre otros.
 

Las boletas las encuentras en las taquillas del teatro y en el siguiente enlace: https://bit.ly/3KiB8hF

viernes, 28 de septiembre de 2012

Nuevas presencias sonoras en el jazz colombiano


Este año 2012 el Festival Jazz al Parque alcanzó su versión número 17. 

El año pasado fueron mucho más notables los contrastes y divergencias entre las propuestas musicales y también tuvimos otras sorpresas que provocaron opiniones mucho más extremas y contrarias como el estupor de unos y las carcajadas y el festejo de otros. 

Sin embargo podemos decir ahora, que este año no hizo falta un machete en la dirección de la Big Band para poder llenar las expectativas de quienes escudriñan entre las nuevas generaciones de músicos, buscando un baldado de helado atrevimiento, dulce sagacidad y muchísimo picante.
Las propuestas de este año no solo llamaron la atención como lo hace un súbito disparo, por el contrario supieron reconciliar el ánimo con el goce estético de un público que siempre pidió más, aunque ahí estaba Eduardo para impedirlo, justo después de una inmersión impávida de 40 minutos, según los dígitos desbocados de un cronómetro oficial que no perdona el pecado capital de la gula musical.

   
Aquí podemos ver una muestra de esta propuesta realmente nueva, llena de fuerza y calidad artística que nos regaló este Mandala Jazz Trío en Jazz al Parque 2012.

Una innegable virtud consiste en mostrar una amplia gama de posibilidades sonoras con la sencillez de un trío pero al mismo tiempo, este formato permite el lucimiento prolongado de cada uno de los integrantes; podemos comprobar que esto lo logra Mandala a la perfección.



Todas las composiciones son propias, bien trabajadas y generan sin afanes ni aspavientos, la oportunidad para mostrar todas las virtudes de los integrantes como creadores y ejecutantes. 
Mandala es picante vigoroso del Caribe, aromas embriagantes del Valle, creatividad de la jungla urbana y belleza auténtica colombiana. Ellos son Carlos Rengifo en el contrabajo, Santiago Jiménez en la guitarra y Juan Carlos Puello "Chongo" en la percusión. El tema aquí presentado es "Bautizo" compuesto por Santiago Jiménez. Parque Metropolitano El Country, Bogotá 8 de septiembre de 2012.


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jueves, 10 de noviembre de 2011

Maravillas de Colombia en el exterior... y en el interior




Justo Almario y la Cartagena Caribe Big Band.

Radicado en la ciudad de Los Ángeles desde hace mucho por su trabajo que hoy lo liga al cine de Hollywood y con un recorrido de más de 40 años por las sendas del jazz en Norteamérica, este sucreño es el invitado "colombiano en el exterior" más importante que vino a los escenarios del circuito de jazz 2011. Es un destacado solista de distintos instrumentos de viento como el saxofón y la flauta, cualidad que comparte con muy pocos músicos de alto nivel en el mundo. Tuvimos la gran fortuna de tenerlo en el Teatro Libre de Chapinero, al lado de muchos jóvenes talentosos y otros ya veteranos y conocidos músicos del ámbito nacional, conformando una Big Band de ensueño.

Caminaba aprisa para hacer la fila de entrada cuando vi la figura elegante del maestro Plinio Córdoba. A su lado estaba su compañero de tantas batallas musicales: el maestro Julio Arnedo.
Nos saludamos y tuvimos tiempo para hablar de la salud del maestro Tico Arnedo, triste y angustiosamente para todos, muy enfermo por aquellos días.
En aquel momento no interpreté que Justo también había sido alumno de estos dos pioneros.
No estoy seguro si era expectativa o ansiedad, pero entramos exitados al teatro aquella noche. Cuando se escuchó el tercer llamado, no quedó ni una silla libre.

Sonidos y colores hermosos, llenos de vida, colmaron los sentidos, hicieron vibrar cuerpos y almas y arrebataron frenéticamente las palmas. La fiesta del jazz se prendió con Latin Blue y desde ese instante nos embarcamos en un viaje sonoro que atravesaría el tiempo y los tempos. Exquisitas y magistrales piezas, estándares fundamentales de la esencia de este género que nos remontaron a Louis Amstrong (What a wonderful world), Charlie Parker (Billies Bounce), Henry Mancini (Cheers) y Duke Ellington fueron preparando con elegancia esta gran fiesta jazzera. Los pies, cuerpos y corazones se fueron disponiendo al baile cuando se sirvió el picante sabroso y muy caribeño de piezas latinas de Giovanni Hidalgo (Villa Hidalgo), Ernesto Lecuona (Al fin la vi), Noro Morales (María Cervantes), y Grace Samson-Bobby Woodlen-Mario Bauza (Mambo Inn).
No podía faltar el ingrediente criollo para coronar esta rumba sofocada de alegría, y una explosión patriota estalló a ritmo de la Matilde Lina de Leandro Díaz.
Hasta las pausas fueron bien aprovechadas por el maestro Justo, ya que en ellas recordamos algunos momentos importantes y anécdotas de la historia personal de uno de los mejores músicos de Colombia en la actualidad. Por ejemplo su actuación con la Orquesta de Duke Ellington y con la de Israel "Cachao" López.

Por supuesto hubo un momento especial para remitirnos a la unión artística en la que encaja perfectamente el maestro Almario con su trabajo actual en Los Ángeles: literatura-cine-música. Con el tema Los hijos de Sánchez de Chuck Mangione pudios adentrarnos en ese maravilloso mundo al que nos transporta la magia del cine a través de imágenes, historias y sonidos.*

El maestro Almario nos dejó escuchar sus palabras y notas más sentidas de su Sentimental Mood en homenaje a sus queridos maestros Plinio Córdoba, Julio Arnedo y por supesto también a Duke Ellington.
Iba llegando el final y a la voz de: "otra, otra.." los maestros de esta Tremenda Banda no nos hicieron insistir, porque nos tenían una sorpresita "sabanera" para hacernos llegar a un climax musical delirante al decir adiós con Guayabo y todo. Invitado por el propio Justo, salió al ruedo el pariente Jorge Otero, quien no dejó pasar esta oportunidad para izar con categoría y un despilfarro de alegría, una gloriosa bandera sanmarquera en la cúspide de este pomposo e histórico festival. Mucho talento, mucho sabor y demasiados lujos musicales señores; que no es casualidad, si pensamos bien en la procedencia de este muchacho que es ahijado de otro paisano, el gran Carlos Piña.
Los otros solistas que hicieron retumbar con aplausos este recinto jazístico de la capital, fueron el pianista Ronny Rodríguez, señalado como uno de los más grandes talentos del país por el propio maestro Almario, el gran contrabajista "Papillo" y el gran intérprete de vientos (trompeta y bugle) Milton Suescún.

La impecable y muy animada presentación de esta orquesta nacional de gran formato nos deja como experiencia, un sabor muy grato en la memoria y en el corazón. Si se puede hablar de un concierto perfecto es aquel en el que fluye una sintonía total y entrega absoluta  entre el público y el ofrecimiento musical. Yo se que así fue.

No se si mi profe Ricardo Camacho lo visualiza así, o no, pero yo estoy convencido de que a veces podemos encontrar mucha más virtud y también más profundidad y mayor colorido en los talentos nacionales, que en los afamados invitados internacionales.
Tal vez el profe Ricardo está de acuerdo conmigo porque fue él quien más elogió a Ronny, a Papillo y a Jorge, y lo vi como pocas veces, tan emocionado que habló de gestionar merecidas becas para estos virtuosos muchachos.

La plantilla de esta orquesta de ensueño fue:

Justo Almario (Sincelejo-Sucre) saxofón y flauta.
Jorge Otero (San Marcos-Sucre) saxofón tenor y clarinete.
Jenny Paola Mesa (Fusagasugá-Cundinamarca) saxofón alto.
Nilson Torres (Turbaco-Bolívar) saxofón alto
Alfonso Gómez (Cartagena-Bolívar) saxofón tenor
Ronald Rodríguez (Cartagena-Bolívar) saxofón barítono
Ronny Rodríguez (Cartagena-Bolívar) piano
Adolfredo "Papillo" Arzuza (Cartagena-Bolívar) contrabajo
Edwin Romero Pinto (Cartagena-Bolívar) congas
Juan Solano (Cartagena-Bolívar) timbal
William Álvarez (Cartagena-Bolívar) batería
Milton Suescún (Bucaramanga-Santander) trompeta
Jorge Luis Castilla (Cartagena-Bolívar) trompeta
Nelson Gómez (Manizales-Caldas) trompeta
Bruno Paternina (Toluviejo-Sucre) trompeta
Lina Acosta (Ibagué-Tolima) trombón
Elkin Viloria (Puerto Colombia-Atlántico) trombón
Adolfo Oyaga (Mompox-Bolívar) trombón
Felipe Charri (Barranquilla-Atlántico) trombón
Francisco Pacho Fortich (Cartagena-Bolívar) dirección
John Zamora (Cartagena-Bolívar): manager.

Agradeciemientos especiales al señor John Zamora por su amable información.

Textos, fotos, cámara y edición: Javier Egas.

* Los Hijos de Sánchez es una novela de Oscar Lewis llevada al cine por Hall Barlett con Anthony Quinn, cuyo tema musical central compuesto por Chuck Mangione mereció un premio Grammy.

Para ver más conciertos de música de la buena:

viernes, 1 de octubre de 2010

Llegó La Banda a Bogotá


La canción de rock terminó. Me quité los audífonos. Me bajé de la buseta por ahí a las ocho y media; iba tarde. Ni me di cuenta dónde me había bajado. Estaba cerca del Centro Internacional; pero era mejor empezar a caminar por los trancones de una ciudad que siempre está en obra. 

Tenía afán, y no sé por qué no caminaba rápido. Solo caminaba mirando esas calles por las que había pasado un millón de veces, pero nunca había mirado con atención. Llovía. De repente, miré a lo profundo de un callejón a mi derecha: se podía ver el resplandor de luces de colores rojizos difuminados sobre el suelo mojado y se alcanzaba a escuchar una música extraña. Parecía vieja y sabrosa. 

Sin pensarlo, caminé hacia el callejón. Tenía que saber cuál era esa música. Fui acercándome al sitio con luces y comprobé que se trataba de un bar marcado con letras como tizones de neón que decían La Teja Sonfo Gozona. 

La música y los gritos que salían de allí inundaban de alegría todo aquel callejón. Era inevitable querer entrar y ver más... Entré y vi una barra con poca gente y una pista de baile abarrotada de movimiento y cuerpos sudorosos. Me acerqué a la barra. Me dejé llevar por todo ese entorno. Ya no pensé más. Solo me sumergí en esas sensaciones que me hacían saborear el sudor, que me contagiaban de una profunda vitalidad en movimiento y que refrescaban todo mi ser con la alegría del ritmo. “Sube, sube, sube la temperatura… Sube y sube”. Sí, exactamente, la temperatura ambiental y la corporal subían sin parar.

Los latidos de los corazones, la música, la cadencia, los olores y jadeos, se fueron mezclando en un plano secuencial infinitamente ascendente que transformaba todo aquello en una sublime y rítmica fornicación colectiva. Me sentí lleno de una fuerza incontrolada; una energía súbita y frenética que se metió en mi sangre y mi alma para siempre. 
Yo la llamo salsa.

(Cuento escrito y publicado por Javier Egas Otero)

Por fin llegó La Banda a Bogotá

Spanish Harlem Orchestra (SHO): lo mejor de Salsa al Parque 2010.
Impresionante orquesta con origen en la Gran Manzana, por allá en el 2000, gracias a la unión del pianista, compositor y arreglista Óscar Hernández con el productor Aaron Levinson. La raza de esta orquesta proviene de la más noble estirpe que hereda la salsa de hoy: músicos de impresionante trayectoria y amplio reconocimiento. No tuvieron que hacer demasiado esfuerzo para merecer una nominación al Grammy (anglo) y un premio Billboard como mejor grupo nuevo con su primera grabación en el 2002, llamada Un gran día en el barrio.


Indudablemente, la carrera de SHO tiene que ver con Rubén Blades y su paso por la política panameña y su consecuente distanciamiento de la música. No es difícil imaginarse que sus Seis del Solar hayan buscado nuevas experiencias en su improvisado rumbo sin Rubén. Así que, al tiempo que el sexteto instrumental exploraba los sonidos y escenarios del jazz por el mundo entero, su director y varios de sus músicos formaron una nueva orquesta alterna; pero en un formato un poco más grande y con tres voces para cantar todo el sentimiento popular del barrio hispano de la gran urbe.
La cercanía con Rubén nunca aflojó. De hecho, él participó en el segundo disco de la orquesta, que salió en el 2004 con el nombre de Across 10th Street y obtuvo el Grammy (anglo) en la categoría salsa. Luego de esto la orquesta devolvió gentilezas a Rubén y fue su grupo acompañante en varios festivales de importancia internacional.

Cabe anotar que todas las publicaciones de la SHO han merecido reconocimientos y premios por parte del público salsero y también por parte de la industria y la crítica. Eso demuestra que cada proyecto que emprende la SHO está realizado con un estricto propósito de calidad y profesionalismo.

Con toda confianza digo que esta es una de las mejores orquestas que se pueden ver en todo el circuito salsero mundial de la actualidad, y solo por confirmarlo y citar algunos de sus músicos destacados y conocidos en Colombia es posible hablar, por ejemplo, de un vocalista como muy pocos dentro de la salsa: Ray de la Paz. Por ahí dicen que lo difícil no es llegar a la cima, sino mantenerse allí. Bueno, Ray de la Paz sí sabe qué es mantenerse durante mucho, mucho tiempo allí. Desde aquel comienzo con el grupo Los Chanti hasta hoy han pasado más de cuarenta años, y Ray como si nada.

Un trombonista muy respetado y querido en nuestro país: Jimmy Bosh. Cuando hablamos de Jimmy, tenemos que recordar nombres como Cachao López, Rubén Blades, Seis del Solar, Celia Cruz, Ray Barretto, Willie Colón, Manny Oquendo, Paquito D’Rivera, Óscar de León, José Alberto “El Canario”, Marc Anthony, Fania Allstars, Eddie and Charlie Palmieri, Steve Turre, Incognito, Jon Faddis, Arturo O’farril y muchos otros. Incluso para tener otra idea de la experiencia y el recorrido de Jimmy, en más de setenta publicaciones musicales de todas estas estrellas de la música afrolatina suena su trombón.




Lastimosamente no podemos extendernos tanto en este artículo; por eso, para resumir, pero respetando sinceramente a todos los demás integrantes de la SHO: ¡se trata de toda una nómina de lujo! Todos ellos han pasado no solo por grandes y famosas orquestas de renombre mundial, sino que han sabido cultivar a través de su talento y profesionalismo impecable, el respeto de las altas esferas del mundo latino.


La SHO es una viva experiencia de la esencia de la salsa en Nueva York: la confluencia de todas las naciones latinoamericanas y sus aportes culturales. Así es como dentro de la orquesta encontramos que Puerto Rico, Ecuador (Marco Bermúdez), Costa Rica (Carlos Cascante), Venezuela (Luisito Quintero), Panamá, Cuba... dicen ¡presente!

Sobre su director, Óscar Hernández, debo hablar, primero, de su impresionante trayectoria por la historia salsera de Nueva York desde la Orquesta de Joey Pastrana, La Típica 73, la Orquesta de Mongo Santamaría o la de Tito Puente, solo para citar algunas. ¡Primera experiencia nada despreciable! Así mismo fue cofundador de orquestas como el Conjunto Libre de Manny Oquendo, la Orquesta Revelación de Ismael Miranda, Orquesta de Pete “El Conde” Rodríguez y los Seis del Solar de Rubén. Además, como si fuera poco, también se le puede sumar su aporte a la Orquesta de Ray Barreto... ¡Vaya graduación con honores! Para orgullo de Colombia y Nariño, el mismo Óscar reconoce a Eddy Martínez, así como a los Hermanos Palmieri, entre sus primeras influencias del ámbito salsero de Nueva York. Segundo, luego de resumir mucho la hoja de vida de este maestro del piano y el sabor, resalto la intención que lo movió a formar esta orquesta: volver a encender el fulgor de los buenos tiempos de la salsa neoyorquina. Dejo a su consideración si este cometido lo ha logrado la SHO o no.




Otras publicaciones de la SHO:

United we Swing (2007)
Viva la tradición (2010): ganador en el 2011 de otro premio Grammy anglo.

Este material audiovisual se realizó para apoyar e impulsar los programas de cultura de nuestra capital —sobre todo, a los artistas—, para reconocer el trabajo de técnicos, profesionales, gestores, empresarios, periodistas, críticos, investigadores, aficionados, comunicadores, patrocinadores, entidades, organizaciones y todos aquellos actores y participantes que hacen posible un proceso que se convierte en patrimonio cultural bogotano: Salsa al Parque.

Gracias a la ciudad de Bogotá y gracias a su Administración que, mediante la Orquesta Filarmónica de Bogotá (y del Idartes a partir del 2011), dan un necesario empujón para que todo esto tome vuelo.
Por favor, ayudemos a difundir nuestros festivales locales y gocémoslos con cultura y paz.

Cámaras, fotos, edición y textos: Javier Egas.

Fuentes:

Spanish Harlem Orchestra
Spanish Harlem Orchestra, International Music Network,
12 de septiembre de 2010,
spanishharlemorchestra.net/

Jimmy Bosh
Bosch'd Up Productions, Inc./ JRGR Records,
13 de septiembre de 2010,
jimmyboschmusic.com/

Cristóbal Díaz Ayala.
La Marcha De Los Jíbaros 1898-1997: Cien Años De Música Puertorriqueña Por El Mundo.
San Juan, Puerto Rico.
Editorial Plaza Mayor, Mayo 1998.
ISBN 1563281376 (1-56328-137-6)
278 páginas.


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